-LA PLAYA-
En cuanto llegamos al camping, vi a
Sandra y Andrea en los columpios, se levantaron y me saludaron des de allí.
Víctor dejó la moto aparcada delante del bar y nos dirigimos hacia ellas, le
cogí la mano y apoyé mi cabeza en su hombro.
-Hola chicas
-¡¡Eeeh!! ¿qué tal la cena?-preguntó Sandra súper animada
-Bien-contesté sonriendo sin tan siquiera darme cuenta
-¿Bien?-preguntó él - ha sido perfecta
-Tonto-contesté dándole un codazo. Me besó en la frente
-Ahora vuelvo, voy a aparcar la moto y a cambiarme de ropa,- dijo él
-Vale, hasta ahora
- Tú también deberías-dijo Andrea
-Ya... pero mis padres deben de estar durmiendo y tendré que encender luces
y todo..
- Ven a la tienda, nostras te
dejamos algo
-Gracias-dije sonriendo
-¡¡YA ME LO ESTÁS CONTANDO TODO!!- exclamó Sandra dando saltitos, Andrea se
puso a reír
-Bueno, bueno.. hay mucho que contar pero..
-¿Siiii?- dijeron ahora ambas
-Se podría decir que es mi novio
-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH!!!!!- las tres nos pusimos a chillar y a
dar saltos, y suerte de ellas porqué si no me hubiera roto el pie
-Vaya... mirad quien hay aquí.. la pandilla de friquis- las tres paramos en
seco y nos dimos la vuelta. Era Ana- ¿Porqué chilláis, os habéis visto en un
espejo?
- Sabes, si la ignorancia fuese oro, sería rica- contesté
- Ya claro.. ¿Algo mas monada?- Dijo cruzándose de brazo y apoyándose en el
pie derecho, su grupito rió
- Si, ¿sabes que si los tontos volaran tu flotarías ahora mismo?- arrugó la
frente y antes de que me contestara dije-Bueno chicas, vámonos, que me tengo
que cambiar para ir a la playa con Víctor
- Nos vemos- dijo Andrea y las tres le lanzamos un beso mientras nos
dirigíamos a su parcela. En cuanto llegamos, me di cuenta que curiosamente la
mía estaba detrás de la suya, así que me aproximé para coger el bañador del
tendero y vi que papa y mama estaban fuera hablando con alguien.
-Chicas, mis padres están fuera, ya me cambio en mi caravana
-De acuerdo, nosotras vamos a ponernos el bañador, ahora nos vemos-
-Hola mama
-¡Amy! ¿ya has vuelto?-preguntó ella
-Sí, la cena ha ido muy bien, ahora vamos a tomar algo en el CHE con la
Sandra y la Andrea, voy a cambiarme
-Me alegro de que hagáis compartido una buena velada, ¿donde se encuentra
Víctor?-Robert
-Gracias, esta cambiándose también
-Oh..
-Bueno, ahora salgo-Entré a la caravana y encendí la luz puesto a que mama
ya había cerrado todo. Me quité la ropa, colgué el vestido en el armario de
mama, guardé los zapatos en la caja y dejé el bolso encima de la cama. Me puse
el bañador, del lagarto y guardé el que había cogido de fuera. Me puse ese,
porqué fue el que llevaba el día en que nos conocimos en la piscina. Cogí los
shorts blancos, la camiseta de tirantes de Jack Daniel's negra, y las sandalias
planas negras también con brillantes en la tira. Cogí el bolso, me puse un poco
de brillo en los labios, cerré la luz y salí a fuera.
-Hasta luego-
-Adiós hija- lancé un beso a mama e hice adiós con la mano a papa y a
Robert. "Entré" en la parcela de Sandra y Andrea, y sus padre me
dijeron que estaban dentro y me invitaron a entrar, pero preferí esperarme
fuera. En cuanto salieron, se despidieron y les dieron dinero. Como Víctor me
había pagado la cena, aún conservaba los cincuenta euros. Lo encontramos dentro
del Bar hablando con dos chicos más.
- Hey hola-dije yo al entrar
- Mirad chicos, os presento a Amy, mi novia
-Hola-dijeron los dos, uno de ellos se acercó a saludarme
-Ellas son mis mejores amigas, la Sandra y la Andrea, os presento a Eric y
a Aitor-se dieron dos besos
-¿Os parece bien si vienen con nosotros al CHE?
-Oh si...-Dijo Sandra mirando de arriba abajo a Eric. Andrea y yo soltamos
una pequeña risita y él sonrió. Eric era
realmente un chico atractivo, ojos de un azul muy claro, pelo rapado al estilo
militar, musculoso, labios gruesos y
dientes en perfectas condiciones. Luego estaba Aitor, era delgado, más parecido
a Víctor, pero con el pelo muy oscuro, ojos marrones pero aún así tenía su
encanto.
-Un segundo, que cierro el Bar y nos vamos-Dijo Aitor-Venga, vámonos
Nos pusimos camino a la playa, Víctor y yo íbamos abrazados, mientras tanto
la Sandra coqueteaba con Eric y él con ella. En cambio, Andrea sencillamente
conversaba con Aitor.
Al llegar al CHE, nos sentamos en una de las mesas,
-¿Qué queréis tomar? -pregunté
-¿Chupitos?-dijo Eric
-Marchando-contesté
-Espera, que vengo contigo-dijo Víctor. Sonreí
-Buenas noches, ¿qué les pongo?-Preguntó el chico que estaba tras la barra
- Unos mojitos para esa mesa-dijo él señalando nuestro sitio
-Muy bien.. Carlota, chupitos para la mesa 2
-¡Marchando!-Entonces, cuando me di la vuelta, la volví a ver; Ana. Me miraba muy fijamente, con una
leva sonrisa de amargura y odio, así que toqué el hombro de Víctor, el se giró
y le di un beso de lo más apasionado que pude.
-Vaya, si ya estas así sin tan siquiera haber probado una gota de
alcohol...-dijo acercándome a su cuerpo
-Jajajajaja tonto -nos fuimos a sentar y minutos después aparecieron las
bebidas.
-¿Nos vamos a la arena? Así podemos ver las estrellas-propuso Andrea
- De acuerdo, chicos, ¿os venís no?- dijo Sandra emocionada
-Lo siento, pero nosotros tenemos que irnos, porque si no se nos hará muy
tarde para volver al pueblo, ¿no Eric?-contestó Aitor
-Tienes razón-dijo él mirando abatido a Sandra- Bueno dejad que pague, y
nos vemos otra noche, ¿de acuerdo?
-De eso nada, yo invito-intervine yo ahora. Me levanté y fui hacia la
barra, Andrea, Aitor y Víctor también vinieron conmigo.
Eric se sentó al lado de Sandra, vi como le daba la mano, ella sonrió y se
empezaron a besar. Me sentí muy feliz
porque por primera vez des de hacía un año, las cosas eran perfectas, estaba de
vacaciones, en un sitio nuevo, diferente, alejado de mi pasado, de los
recuerdos tristes, con amigas de verdad, que me hacían reír y emocionar cada
día, con un nuevo amor que me había salvado del segundo pozo que habitaba mi
corazón, por fin volví a sentir y a saber lo que era la felicidad. Nos
despedimos de los amigos de Víctor y una vez se fueron, nos acercamos a la
orilla. Yo y Andrea nos quitamos los zapatos, en cambio Sandra y Víctor como
llevaban chanclas, se mojaron los pies con ellas.
Me tumbé en la arena, dejando que ésta me hiciera cosquillas, y que el agua
acariciara mis pies desnudos. El agua estaba más bien caliente y eso resultaba
muy agradable.
Las estrellas adornaban el cielo, estaban ahí con su resplandor que tanto
me fascinaba.
-Mi padre me enseñó a amar las estrellas-dije sin pensar. Todos se
estiraron en la arena y las observaron
-¿Qué quieres decir?-preguntó Andrea
-Cuando era pequeña, mi padre no me leía cuentos, salíamos al balcón de mi
habitación y me contaba historias fantásticas sobre estos pequeños y brillantes
mundos, me decía que yo era su pequeña luz, su pequeña estrella, que siempre
estaría con él y a su lado, que nada nos separaría y que cuando él se fuera me
observaría des de ahí arriba- no me di cuenta de que estaba llorando hasta que
noté a Sandra y a Andrea abrazándome y como Sandra evitaba que mis lagrimas
llegaran hasta la boca.
-¿Pero por qué lloras?
- Si tu padre lo tienes aquí, y no lloras de emoción-dijo Andrea. Pero se
equivocaba
-No...-rompí a llorar otra vez, notando un fuerte nudo en el pecho que me
provocaba ansiedad y dificultades para respirar. Pero no tenía que ser así...
Por fin era feliz, y no podía estropearlo todo, ¿merecía la pena? había
encontrado nuevas amigas, nueva pareja, y un nuevo lugar donde empezar, no la
merecía. Logré calmarme y decir:
-¿Cual es vuestro secreto?
-¿Qué quieres decir?-intervino ahora Víctor, que se incorporó
- Todos tenemos un secreto que acecha en nuestro interior, nos perturba y
enterramos para que nadie lo sepa
- Es.. es cierto-dijo Sandra agachando la cabeza
- El mío..-empezó a decir Víctor apretando los puños, puse una de mis manos
sobre la suya - mi madre no murió por un ataque al corazón-dijo ahora levantando
la mirada entre lagrimas
- Víctor...-dijo Andrea compadeciéndose
-¡No! Mi padre le puso los cuernos, y ella no lo pudo soportar.. y..-No
pude dejar de mirarle, horrorizada, no sabía que decir ni que hacer- y ella se
suicidó-Se puso las manos en la cara y ahogó un sollozo
- Lo siento mucho- y lo abracé, al final me devolvió el abraco y me besó
reteniéndome en sus brazos
- El año pasado me quedé embarazada, mis padres no me quieren ni ver-soltó
de pronto Sandra. Andrea le dio la mano- por eso he venido a pasar la
vacaciones con ella
-Pero... ¿y el niño?
- Fue mi duro, pero en cuanto se lo conté, yo ya tenía decidido el aborto,
pero se negaron a pagármelo. Así que con todo lo que había ahorrado para el
viaje de fin de curso y la ayuda de ella, conseguí pagármelo.- Le empezaron a
bajar lagrimas- Ella malgastó su dinero por mi
- ¡No! ¡te he dicho ya muchas veces que no malgasté mi dinero!-dijo Andrea-
tu lo necesitabas y lo hice porque yo quise, porque tu habrías hecho lo mismo
si la situación hubiera sido la inversa
- Gracias-dijo ahora ella con una sonrisa en el rostro
- Tengo otra hermana, es mi gemela
- ¿Qué?-pregunté sin contenerme
- Hace tres años que lo averigüé, para entonces tenía doce y en Facebook
encontré fotos de una chica que era exactamente igual que yo, le envié una
solicitud de amistad y tras dos días de haberme aceptado, nos pusimos en
contacto e investigamos. Averiguamos que fuimos separadas al nacer, pero que
proveníamos de la misma madre, es decir que una de nuestras familias no era la
real. Decidí aparcar el tema ya que yo amaba a mi mama, y no quería que una
putas células me dijeran lo contrario, pero aún así nos dimos los teléfonos y
vamos hablando- Nos miró y sonrió
- ¿Y tu Amy?-preguntó ella
- Es... algo muy difícil-Tragué saliva y me esforcé para no romper a llorar
por segunda vez- Ocurrió el año pasado.. mis padres discutían muy
frecuentemente hasta que un día mis tíos les pagaron un día en un hotel,
llegaban por la cena y volvían a la tarde siguiente-empecé a sollozar- no
volvieron-dije sin prejuicios
- ¿Como qué no...?
- Se fueron el diecisiete de febrero por la noche, debían volver el
dieciocho por la tarde. Yo no estaba en casa puesto que me había ido a comprarles unos detalles, los bombones
de mama-las lagrimas empezaron a rozar mis mejillas- y el libro de papa, compré
el ejemplar más viejo que encontré, ya que le encantaba el olor polvoriento y
dulce a la misma vez de las páginas. De
camino a casa iba contenta, esperando encontrar a mis felices y reconciliados
padres esperándome...-no podía seguir, jamás había hablado de ello con nadie, y
hacerlo era nuevo para mí y doloroso, me sequé las lagrimas con las manos,
respiré hondo y seguí hablando- pero en su lugar encontré tres coches patrulla,
con sus horribles ruidos dando vueltas. Entré corriendo a casa y encontré a mi
tía llorando desconsoladamente en la cocina y al tío con la mirada perdida.
Junto a ellos habían dos oficiales, que en cuanto me vieron se levantaron y me
dijeron: - ¿Es usted hija de Marianne
Monroe y Fabian Hilton? - fui incapaz de responder, tía me miraba con
lagrimas en los ojos y recuerdo que empecé a desesperarme y a gritar, subí a su
habitación y lo tiré todo al suelo,
quedándome yo tendida en él y sin poder parar de llorar. Durante tres semanas no
dejé que nadie entrara allí, solo salía los viernes para ir al psicólogo y a
penas comía. Mis padres murieron el dieciocho de febrero, en un accidente de
tráfico.- Alcé la mirada y vi sus caras, Andrea tenía los ojo muy llorosos y a
Sandra ya le caían la lagrimas. Víctor me miraba sin saber que hacer
- Entonces tus padres... no son
- Ángela y Bob son mis tíos, me cambiaron de escuela, de ciudad, de nombre
y me hicieron llamarlos mama y papa para no tener que dar explicaciones en el
nuevo sitio en que vivimos. Por suerte no me cambiaron los apellidos.
- ¿Y cómo te llamas?-preguntó Víctor
- Gresmi, Gresmi Monroe Hilton.
Deu meuuu!!! Pobreee "Amy"/ Gresmiii!!!!!! :'( :'( per sert ya no m'ho puc creure que sigui el ultim!! :'(
ResponEliminaTkmuchissimoo
BFF
Ho se... jjajajaja has lleit l'epíleg?
ResponEliminaja veus.. XD
TI AMO <3